¿Europa delenda est?

¿Europa delenda est?. Es decir, ¿Europa debe ser destruida?. Creemos que ese es su fin a medio plazo pero no debemos colaborar activamente en ello, en tanto es innecesario, porque ya lo hace por sí misma.

Alerta Digital ha publicado un magnífico editorial, más voluntarioso que real, titulado «Sólo la extrema derecha puede salvar nuestra civilización«. Si es interesanteen sí mismo, más interesante nos parece un comentario de un lector, ajeno a nosotros, por supuesto, lo que matizamos para evitar cualquier especulación.

Duras palabras. Apocalípticas. Tiempos de ocaso que preceden lo venidero con toda la incertidumbre.

En la foto tienen el comentario, duro, estremecedor pero a la vez preclaro e intelectualmente compartido por los muchos que lo han leído (y de los que lo leerán). Es una loa a la desesperanza y a la necesidad de resurgir a partir de las cenizas.

Del mismo podemos extraer conclusiones diversas, pero la principal es que no necesitamos romanos para destruir Cartago. Ya nos encargamos nosotros mismos con nuestra pasividad, cobardía, flojeamiento y domesticación estabulada en el consumismo, el ateismo, el relativismo y el utilitarismo.

El hombre es escoria que no es medida antropocéntrica de nada. Sólo Dios es la medida de todas las cosas y el derecho natural es el único derecho que vertebrará lo venidero tras la ruina.

Quizás sólo esa realidad es lo que catapultará a Europa a ese nuevo resurgir en medio de sus propias ruinas para volver a ser lo que fue (cuna de civilizaciones hegemónicas con todo su inmenso legado).

Nos llegan algunos correos donde nos preguntan si seguimos vivos, si vamos a continuar escribiendo. Pues bien, seguimos vivos, esperando la devastación total en una Europa en ruinas y escribimos habitualmente para dentro, que no para fuera (publicamos poco porque esta sociedad de «zetas» no se lo merece).

No vale la pena sembrar en el desierto en tanto es semilla que se pierde. Nuestra única recomendación es que ante lo que estamos, el fin de la Europa de las Naciones, los que aún estén vivos y sean disidentes del sistema, procuren crear y refugiarse en sus islotes de salvación alejados de las grandes urbes (focos de irradiación de podredumbre) para asumir la refundación de Europa.

Hemos llegado hasta aquí porque el sionismo (último y máximo culpable de las desdichas de Europa desde siglos atrás) ha traído la sinarquía liberal y comunista que ha irradiado la globalización hasta el punto de hacer de esta Europa (y otras tantas partes del mundo) un lugar en ocaso y ruina, donde la ingeniería social ha repoblado ésto con la lucha de géneros (y donde los lobbys famimarxistas y LGTB van ganando abanderando la heterofobia), con el devastador resultado de la aplicación de la Agenda 21 (ejecución del Plan Kalergi) haciendo que por la xenofilia los refujetas robapagas (casi todos), violadores (algunos) y «pagapensiones» (todos) estén extinguiendo al hombre blanco, europeo, griego, romano y cristiano, castigado por la endofobia, en un genocido inmenso, mientras se desangra empobrecido, desilusionado, sólo y abocado como león  malherido a su fin, dejando tras de sí un rastro de asesinatos y violaciones mujeres europeas por manadas salvajes de musulmanes principalmente.

Eso sí, si son cuidadosos verán que en Israel nada de ésto pasa en tanto es una nación aislada de toda esta podredumbre y en su propio beneficio (como no podía ser menos tratándose del pueblo elegido), y aún cuando sea genocida con sus vecinos, y mueva los hilos mundiales desde hace siglos (la venganza les ha beneficiado, a costa de la destrucción de las naciones que les repudiaron), siendo aceptado como «políticamente correcto» por esa maldita sinarquía fundada y manejada por ellos mismos. Y quizás, con toda la vergüenza y esclavitud que ello implica para el propio pueblo judío de a pie, que no es parte de esa élite ególatra sionista asesina esclavizadora del mundo (el de los gentiles y el de los propios nacionales de Israel).

Este ocaso ya acontenció en la antigua Roma (por ejemplo) como un proceso tal vez inevitable que duró siglos y dividió el Imperio para al final perderlo todo. No obstante, tras ello, los valerosos pueblos bárbaros europeos tomaron el testigo y aquí tuvimos a los visigodos, fundadores del Reino Hispano-Visigodo.

Mientras, sigan comiendo palomitas mientras asimilan, lobotomizados,  toda la mierda sionista que emana de los massmierda que se instala en sus cerebros derretidos tras asumir su condición de «zetas» (zombies) en ese proceso de programación del ensimismamiento, tras su capitulación como individuos que conforman un pueblo que habita un territorio, en definitiva una nación. Seguro que hoy habrá nuevas noticias «programadas» sobre  el asunto del suicidio (asesinato, por Dios) del pederaasta, pedófilo, rico, sionista (y en este caso, casulamente judío), y agente del Mossad, Epstein y todo lo que acontecía en la «isla de las lolitas«. Que les aproveche.

No obstante, los que seguimos despiertos en la Matrix es algo que sabíamos que podía ocurrir hace ya más de dos años (si aún están vivos y por tanto no están zombificados, y beben de las fuentes de conspiración sabrán porqué).

Los «zetas» (zombies)  sucumbirán. Los despiertos se salvarán. No gasten energías ni tiempo en salvar Europa. Está condenada. Guárdenlas para lo que acontecerá.

PD: Una recomendación, descárguense los podcast de «La Vocera de la Vega» presentado por Andrea Cano, una nacionalsocialista boliviana, dentro del canal de radio La Tribuna de España, siendo especialmente interesante los relativos a revisionismo histórico, para que vean que los vencedores utilizan la historia como excusa para volcar su propaganda.